Lávelo a mano con agua tibia y jabón, y séquelo inmediatamente con un paño suave. Cuando la madera empiece a verse opaca o a sentirse seca, aplique una capa ligera de nuestro aceite refinado de nuez para madera, deje que penetre durante unos minutos, retire el exceso y permita que se seque durante al menos seis horas. Este sencillo ritual mantendrá su cuenco hermoso durante generaciones.
Sí. Una pequeña cantidad de jabón lavavajillas suave y agua tibia es totalmente segura. Simplemente lávelo con cuidado, enjuáguelo rápidamente y séquelo de inmediato. Nunca deje el cuenco en remojo en el fregadero, ya que la exposición prolongada al agua puede hacer que la madera se hinche y se agriete con el tiempo.
El calor extremo y el agua a alta presión del lavavajillas eliminarán los aceites protectores de la madera, provocando que las fibras se hinchen, se deformen y, finalmente, se agrieten. Lavarlo a mano es la única forma de proteger su cuenco y asegurar que perdure toda la vida como una pieza de gran valor.
Recomendamos nuestro aceite refinado de nuez para madera, un acabado de primera calidad, no tóxico y apto para uso alimentario, elaborado específicamente para utensilios de madera fina. A diferencia de los aceites vegetales comunes, que pueden volverse rancios, nuestro aceite recibe un tratamiento térmico para garantizar su estabilidad y durabilidad. Penetra profundamente en las fibras de la madera dura, dejando un brillo hermoso y duradero que protege contra la humedad, los olores y las manchas.
No. La madera debe mantenerse siempre alejada de fuentes de calor directo y del microondas. El calor intenso provoca que la humedad natural de las fibras de la madera se expanda rápidamente, lo que puede causar deformaciones o grietas. Para prolongar la vida útil de su cuenco, manténgalo alejado del microondas y del horno.