La madera no miente. Cada tazón, vasija, jarrón y plato en esta colección comenzó como una pregunta ¿qué hay dentro de esta pieza de madera recuperada? y fue respondida en el torno. La veta, los nudos, las líneas de spalting, los bordes vivos: nada de esto se corrige ni se minimiza. Eso es la obra. Cada pieza es torneada a mano, terminada con aceite Osmo y cera de abeja natural, firmada por Álvaro de Luna, y acompañada de un certificado de autenticidad. Estos no son objetos decorativos. Son esculturas funcionales hechas para usarse, exhibirse y conservarse por generaciones.